Bueno, por fin he conseguido arrancar y
ponerle fin a mi estado de madurez con esta primera entrada en el
blog. Me ha costado su esfuerzo, pero "mejor tarde que nunca".
Hasta este curso no habían pasado por
mi cabeza cuestiones en las que el tema de la educación fuera el
protagonista. No me había parado a pensar cuál es mi propio
concepto de educación, ni sobre el profesorado; tampoco me había
planteado la funcionalidad de la escuela, y creo que para hacer
críticas sobre temas de la educación, esas cuestiones es
imprescindible tenerlas claras.
La educación es el pilar de la
sociedad con el que nos encontramos hoy día, es el espejo de
nosotros mismos y si no nos gusta nuestra imagen en ese espejo, con
el granito de arena de cada uno sería posible cambiarla.
Parte de la sociedad considera que un
niño está siendo educado con el simple hecho de que se encuentre en
la escuela donde pasa demasiadas horas. Comenzando porque creo que
ese es el primer error, que un niño pase más horas al día en la
escuela no quiere decir, ni mucho menos, que reciba una mejor
educación, es más, si pasaran menos horas creo que el rendimiento
sería más efectivo y mejor.
Hasta hoy día, en la escuela se están
formando personas que acaban sin haber adquirido la capacidad de
tener un pensamiento, ideas, y creencias propias, por tanto, no creo
que a esta formación se le pueda atribuir una palabra tan
importante como es educar. Para que fuera educar, el resultado
tendrían que ser personas racionales, con unos conocimientos, y por
supuesto (y no se puede dejar atrás), unos valores morales que los
formen como personas libres.
Parte del profesorado se limita a dar
una materia sin importarle otros aspectos de la educación que van
más allá, y creo que esto es algo nefasto que no se puede dejar
pasar.
Por otro lado, hoy en día se está
poniendo de moda la educación en las casas. No creo que ésta sea la
mejor educación que puedan recibir los niños, ya que en la escuela
tan importante es lo que enseñan los maestros como lo que se enseñan
los propios niños unos a otros, y por tanto, los que reciben la
educación en su hogar, este factor tan importante de socializarse y
enriquecerse unos con otros se lo pierden.
En conclusión, yo llamaría educar al
hecho de formar personas con propia racionalidad. Se educa tanto
dentro como fuera de la escuela, como es la familia, mediante juegos,
medios de comunicaciones, etc.., en la que la educación recibida en
estos entornos se complementa con la educación de la escuela.